viernes, 30 de noviembre de 2007

Mañana de catarsis

Hay que ver lo bien que ha salido uno del Encode 2007, cuyo pomposo nombre completo es «II Encuentro Sociedad del Conocimiento y Democracia». En la mañana de hoy la gran estrella ha sido Kofi Annan, anterior secretario general de la ONU, quien ha hablado del pacto mundial, que no es otra cosa que una declaración de intenciones (que esperemos que no se quede sólo en eso) para acabar con el hambre, la pobreza y la desigualdad. Ahí es nada. El caso es que la charla ha estado muy interesante y, además, emociona poder ver en directo a todo un Premio Nobel de la Paz que tiene que haber visto y oído de todo en tantos años y que difícilmente podrá resumir tantas vivencias e ideas en una hora escasa. Pero ha estado muy bien. Y si encima la presentadora es Cristina Villanueva, pues mucho mejor.
Decíamos que ha sido una mañana de catarsis, porque después de escuchar a Kofi (y de dar buena cuenta del desayuno cortesía de la Junta) sale uno con ganas renovadas para ver qué podemos hacer para que vivamos todos un poquito mejor. Pero a ver cuánto dura el efecto catártico, porque esta noche inauguran por aquí el alumbrado de Navidad y me parece a mí que para cuando eso haya llegado ya no habrá ni cambio climático ni pobreza ni hambre que valgan. Y lo digo primero por mí, que conste. Que pasen un buen fin de semana. En lo que a mí respecta, marcho al campo. ¡Hasta el lunes!

P.D.: Ya pondré la semana que viene alguna foto mejor.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Quien avisa...

Menos mal que no hice caso a Deka ni a mi yo interno, que clamaban para que mi yo corpóreo retiraran la leyenda «El blog menos actualizado de la Red» que reza debajo del Hapax Legomena habida cuenta del ritmo de actualizaciones que había ido cogiendo esto. Gracias a que no me hice caso, el sufrimiento por faltar a mi irregular cita con mi puñado de lectores (pocos, pero bien avenidos, qué hay mejor que eso) ha sido menor, porque por lo menos no estaba la carga de estar faltando a la verdad.
El caso es que desde que soy monoempleado vivo en ocasiones más agobiado. Eso es durante la semana, que apenas me queda tiempo para respirar. Y el apagón digital de mis fines de semana hacen el resto. Al trabajar casi constantemente con una computadora, las ganas de ponerme delante de una de ellas cuando no tengo que trabajar se reducen drásticamente. Así que mi silencio se ha debido al exceso de trabajo de lunes a viernes y el déficit de entusiasmo blogueril los sábados y domingos. Ah, y mi crisis creativa, que últimamente estoy que no sé de qué hablar.
En estos días no ha sucedido nada especialmente relevante, salvo que el abajo escribiente participó (y culminó) la VII Travesía al Arco Central Calizo, que no es otra cosa que una cumbre de 150 masoquistas que se celebra todos los noviembres (desde hace siete) para peinar el arco ya mencionado, que se encuentra en Alfarnate, en la provincia de Málaga. 40,84 kilómetros del ala recorridos en unas doce horas (con salida antes de las claras del día y vuelta ya de noche). Una experiencia inolvidable (en parte por las agujetas del día siguiente) que espero volver a repetir el año que viene. Adjunto una foto para que veáis que el término senderismo se queda largo para esta tortura, porque de sendero, lo que se dice sendero, poco había. Y, gran novedad para este blog, aparezco en la foto de marras, aunque de espaldas, que de todos es sabido mi celo por mi economato.
No me enrollo, que hoy tengo el barroco subido y creo que me he pasado ya de farragosismo. Que tengan una buena semana. Y gracias por seguir estando ahí.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Fantástico cine fantástico

Segunda visita a la Semana de Cine Fantástico (y segunda actualización del día) y el resultado no podría ser más satisfactorio. Si de Los cronocrímenes salí relativamente contento, de REC (No confundir con la del ogro verde), la nueva película de Jaume Balagueró y Paco Plaza y triunfadora en el Festival de Sitges, he salido exultante, palpitando y sobrecogido. Peaso película han hecho estos dos señores, con un estilo menos psicológico que al que nos tiene acostumbrado el primero y enormemente impactante. Y esta opinión positiva no sólo es del abajo firmante, sino que, creo, la comparte la gran mayoría de los que hemos asistido hacinados (con gente sentada hasta en los pasillos) a la proyección en la Sala 1 del Teatro Alameda. No se la pierdan (la estrenan el 23 del corriente), que va a dar que hablar. Os dejo el tráiler a continuación, para ir abriendo boca (no temáis, que no destroza la peli). Y yo me acuesto, que es tarde ya. ¡Saludos!

Spectacular, Spectacular

Así ha sido mi fin de semana. Empezó prometiendo con el visionado de Los cronocrímenes de Nacho Vigalondo en la XVII Semana Internacional de Cine Fantástico de la Universidad de Málaga y uno, no es por ser corporativo, sino porque le encantan los festivales de cine, tiene que estar allí. La película de marras no estuvo mal, la verdad, aunque le deja a uno un cierto regusto a cosa ya vista, pero en cualquier caso mereció la pena. Promete este Vigalondo, sí.

El sábado, uno de los momentos musicales del año de servidor. Rufus "Rufo" Wainwright dio un c o n c i e r t a z o de los de verdad esa noche en el Teatro Cervantes. Con todas las letras. Derrochó generosidad (duró unas tres horas entre pitos y flautas), espectacularidad (vaya puesta en escena), simpatía (e idas de olla) y nos deleitó a muchos con su buen hacer y mejor directo. Difícilmente olvidable, en serio. Nunca pensé que me iba a poder gustar tanto las dos docenas de canciones de un hombre que en sus discos de estudio me atrae más bien poco y me parece monótono en ocasiones. Me quedo con muchas canciones, algunas conocidas y otras no.




De las primeras, sonaron especialmente bien Sanssouci, Poses, Going to a Town, Between my Legs (véase vídeo adjunto del sábado pasado) y, sobre todo, Release the Stars, en la que el Sr. Rufo llenó el Teatro Cervantes literalmente de estrellas. De las segundas, la pieza cantada sin micrófono, en la que se pudo apreciar mejor ese peaso de voz. Y ahora me esfuerzo por no olvidar en mucho tiempo los momentos que intenté atrapar en semejante puñado de buenas (y bellas) canciones.

Y ayer, domingo, con los acordes de la noche anterior resonando aún en mi cabeza, camino al Valle del Genal, para ver cómo las hojas amarillas de los castaños lo inundan todo y crean imágenes que parecen de postal. Al que pueda ir, que vaya (y que se dé prisa, que ahora están en su mejor momento), que tanto el recorrido como las vistas son, literalmente, espectaculares. Como todo el fin de semana.

Que tengáis una buena semana.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Llamadme Rocco

He estado liado estos dos últimos días con la traducción más peculiar que he hecho nunca. No, no es ni un antivirus de ultimísima generación ni es un desengrasante con espuma activa y ni siquiera un móvildelamuertesuperavanzado, sino que he traducido del italiano al español el «Cómo se rodó» de una película de contenido para adultos. Cuando decimos contenido para adultos no nos referimos a que en ella se hable del Euribor o del cambio climático, sino que se ve poca ropa y mucha carne (pero mucha, mucha). El caso es que la he traducido desde el DVD directamente, porque no había texto escrito, lo cual me ha llevado muuuchas horas por varios motivos, a saber: el sonido era infame, el director tenía frenillo y no se le entendía bien y, por último, uno pretende ser profesional pero a veces no puede evitar distraerse.
En definitiva, una experiencia novedosa que me ha permitido aprender expresiones digamos curiosas en italiano y divertirme buscando equivalentes que suenen igual de naturales (y brutos a veces) en español (os pongo solamente una de las frases, de las más cándidas por lo demás: «Oh, sì, sono la tua vacca, la tua troia porcona»).
Una vez realizada esta tarea, se concluye pues que tengo algo en común con Rocco Siffredi. No seáis mal pensados, que no van por ahí los tiros: los dos hemos vivido, en algún momento de nuestra carrera, del porno. ¡Y a mucha honra!
Que sigan bien.

P.D. 1: Sí, los comentarios del tipo «Si traducir porno es muy fácil, los gritos son iguales en todas las lenguas» los he escuchado ya muchas veces esta semana. Y es una leyenda urbana, que la película parece tener hasta trama y todo (aunque a fin de cuentas sea una excusa).
P.D. 2: Por razones obvias, hoy no hay foto, que no quiero que me cierren esto.
P.D. 3: La canción del día: no puedo quitarme de la cabeza la banda sonora del «Making of». ¿Es grave? ¿Será que me estoy convirtiendo en un obseso?

miércoles, 31 de octubre de 2007

Halloween Go Home

Lo siento. De verdad que lo siento, pero es superior a mis fuerzas. No puedo con Halloween. Aquí, quiero decir. Me parece estupendo que lo celebren allí en los Estados Unidos, pero aquí no tenemos ninguna necesidad de sentir algo por una fiesta que a mí personalmente me dice bien poco y que, encima, nos viene de vuelta, puesto que era originaria de Irlanda. Que hasta hace unos años la celebración de Halloween se limitara a alguna que otra fiesta de disfraces podía tener un pase, pero es que lo de ahora pasa de castaño oscuro. Toooodas las tiendas de veinte duros y de los chinos están plagadas de detalles de Halloween. Las guarderías y colegios organizan celebraciones de Halloween (he intentando instigar a mi madre, que es profesora, para que hoy haga de esquirol en la fiesta de su colegio) y nos empiezan a meter por los ojos las calabazas, los disfraces, las telarañas e incluso la bonita tradición consistente en ir disfrazado por las casas del barrio pidiendo chucherías a la voz de la horrenda (e incorrecta) frase «Truco o trato». El que abajo suscribe, la verdad sea dicha, celebró Halloween como uno más cuando estuvo en los Estados Unidos, haciendo lo de la calabaza, participando en lo del Trick or treat y disfrazándose de vampiro sueco, pero, mil perdones, eso aquí pega tanto como celebrar San Guivin.

En otro orden de cosas, desaparezco del espacio virtual... por unos días (¡falsa alarma!, no es definitivo). Intentaré hacer de cicerone por Málaga y alrededores, así que esperemos que se dé bien. Mientras tanto, que disfruten del puente y sigan siendo buenos. La semana que viene, más y (esperemos) mejor.

martes, 30 de octubre de 2007

Habemus Ikeam

Hace unas tres horas abrió el Ikea de Málaga. Una locura: la gente apostada para ser los primeros en entrar desde anoche, todo el mundo expectante y, terror, se prevé el colapso total de la carretera que lleva al Ikea y que, además, lleva a casi casi cualquier sitio: Torremolinos, Benalmádena y demás, aeropuerto, playas, centros comerciales y polígamos industriales. Una maravilla, vamos.
Es curioso que quien se anuncia como "la república independiente de tu casa" termine instaurando una dictadura en materia de decoración. Viva la homogeneización del hogar, diría yo. Pero, por si acaso, no hablaré mucho en su contra, que me conozco y sé que soy carne de Ikea.
En cualquier caso, lo recibo ahora mismo con tambores destemplados, porque creo que no llega en el mejor momento para el tráfico de Málaga. Y me ha gustado mucho (es irónico) la (vana) esperanza de las autoridades y el propio Ikea: Confían que mucha gente vaya allí en transporte público, y para ello ofrecen un descuento del 20 % en servicio de envío a domicilio. Un ofertón que nadie puede dejar escapar, vamos. Y, como aquí el coche no nos gusta apenas, no, seguro que todo el mundo irá allí en Cercanías y los aparcamientos estarán vacíos vacíos. Estoy convencido de que si el teletransporte fuera gratuito seguiríamos yendo en coche a todos lados...
¡Saludos!

viernes, 26 de octubre de 2007

Los 300

No me refiero a la película, que conste, sino a los 300 euros que he logrado atesorar desde el 6 de enero del corriente. Qué poco gana este hombre, pensaréis. No, no es eso (bueno, sí, pero no viene al caso). Paso a explicarlo:

Corría la tarde del día seis de enero. Tetería de la calle san Agustín. La noche empezaba a cubrirnos con su oscuro manto.... Se nota un poco que éste no es mi estilo, ¿no? A ver si éste sí: Tras la fiebre consumista de las Navidades, over a coffee, unos amigos me contaron un curioso juego que os puede llevar a la risa pero a saber si al final lo termináis haciendo. Consiste en buscar un algo que te quieras comprar pero que realmente realmente no necesites. Ése es el objetivo. La forma de llegar a él: ir guardando todas las monedas de dos euros que caigan en tus manos. Todas. Es una variedad del típico propósito de "Todos los días guardo un euro" pero sin tan mala sombra (no hay que quitarse de fumar ni dejar los cafeses) y con la novedad de la entrada en juego de la variable azar, que por lo menos le da un poco más de emoción. Pues bien, 150 moneditas son las que han entrado en mi bolsillo y lo han abandonado para ir a reposar a mi taza con el logotipo de cuando el MoMA estuvo en Queens. Y lo mejor de todo, no he hecho trampa. Ni siquiera esa vez que, para pagar los [censored] 1,50 euros del aparcamiento del aeropuerto, la gentil máquina tuvo a bien devolverme la vuelta, 18,50 euros, desglosados en una moneda de cincuenta céntimos y nueve (sí, nueve) de dos euros. Eso sí, todos ellos relucientes. Y sí, cuando me alejaba hacia el coche la máquina seguía riéndose la muy.

¿Mi objetivo del juego? Se me olvidaba: un viaje. Cuando empecé no sabía adónde. Ahora, sí: para el Camino de Santiago (aka Operación Vieira). Hasta julio, todavía me quedan unos meses para seguir "jugando". Pero tengo que utilizar una taza nueva, que ésta ya la tengo a rebosar. Para cumplir mi propósito, sólo queda una cosa: que no le dé a todo el mundo por hacerlo, porque entonces comenzarán a escasear las monedas de dos tanto como lo hacen los billetes de 500.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Y gratis

Saludos a todos:

Qué culturales estamos esta semana. Primero hablamos de teatro el lunes, hoy de museos, ya sólo falta que cambie el libro que afirmo que "estoy leyendo" desde el principio de mis días por uno de poesía persa que, por supuesto, no tengo por qué conocer.

A lo que íbamos: mañana se cumplen 126 años desde que nació el malagueño más insigne de Málaga (de dónde si no). No es ni éste ni éste tampoco, sino Pablo Picasso. Tal efeméride cierra las supuestas celebraciones del 125.º aniversario del nacimiento del pintor. Decimos supuestas porque, perdónenme, yo no he visto diferencia con respecto a otros años. Pero no voy a seguir por aquí porque me indigno y al final me voy sin contar que mañana jueves el Museo Picasso Málaga (aka Museo Picachu) es gratis. Del todo y para todos. Por lo tanto, para los que mañana estén por aquí y tengan tiempo, les recomiendo que no dejen de pasarse para ver la nueva exposición temporal, disfrutar de su galardonada arquitectura, ver las murallas fenicias de su sótano, tomarse un café en su agradable patio o, en definitiva, darse cuenta de que, por fin, tenemos un museo del que deberíamos sentirnos orgullosos. Y al tiempo que hacemos todas esas cosas nos estaremos ahorrando ocho eurillos, que nunca viene mal. Si váis, por allí nos veremos. Espero.

lunes, 22 de octubre de 2007

Larga vida a la revista (si todas van a ser como ésta)

Saludos a todos:
Ya está bien de hablar de lo que gira alrededor de uno, que me (y os) canso tela. Lo sé.
El viernes pasado tuve la dicha (previo afloje de 24 ebros) de poder de ver nuevamente a La Cubana en acción en el Teatro Cervantes. Para quienes no conozcan a La Cubana, son un grupo catalán de teatro que cumplió 25 años en 2006. Y qué mejor forma de celebrarlo que reponer la que, dicen, ha sido su más aclamada obra hasta la fecha: Cómeme el coco, negro (pocas veces la coma del vocativo había sido tan importante). Ya pude verlos anteriormente con dos montajes, Cegada de amor y Mamá, quiero ser famoso. El primero de ellos, totalmente recomendable; el segundo, no tanto.
El caso es que el viernes volví al teatro y durante un buen rato me dejé las preocupaciones, los malos ratos y el cansancio acumulado de toda la semana más allá de la plaza de Uncibay. Y eso, a veces, viene bien. Prometo que me estoy mordiendo el teclado para no desvelar nada de la obra, pues cuanto menos se sepa de ella, muuuucho mejor. Solamente diré que es una revisitación al género de la revista (que tan poco me atrae) con mucha ironía y unas buenas dosis de guasa y cachondeo generalizado. Pero mejor lo dejamos aquí, que me conozco y no es plan de dar pistas. Solamente añadiré una cosa: si pasa por vuestra ciudad, NO DEJÉIS DE VERLA. No me gusta gritar, pero en este caso no me queda más remedio que hacerlo.
Que pasen un buen principio de semana.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Filosofía y Grietas

Ya me gustaría a mí ser el descubridor de ese fabuloso nombre para definir el sitio donde me gano el pan cotidiano. Pero no, no es mío, aunque lo incorporaré de inmediato a mi vocabulario.

El caso es que no es difícil deducir que la Facultad no está pasando por su mejor momento. A las consabidas grietas (y desconchones) podemos unir algunos servicios averiados, una biblioteca indescriptible y la gran novedad para el curso académico 2007-2008: la fundición (¿es correcto así?) de sus bombillas. El caso es que, al caer la noche, mi planta es tomada literalmente por las tinieblas: de cinco bombillas de mala muerte ahora sólo quedan tres (las tres, por lo demás, lejos de mi puerta). Menos mal que uno es valiente (vi El orfanato y no me costó dormirme) y no se amilana. Pero, ¿a qué esperan para cambiarlas? ¿A que empiecen a producirse actos luctuosos? ¿Y si alguien tiene cuentas pendientes de ajustar conmigo (y yo sin saberlo)? A partir de ahora, por si acaso, no me separaré de mi nuevo casco de minero.

lunes, 15 de octubre de 2007

En el ex economato

Me han pillado. Hasta la fecha, sólo dos personas sabían que tenía un blog. Bueno, me conocían por fuera (y desde antes) del blog y sabían que éste era mi blog. Hasta el viernes, cuando me cazaron. Un mensaje en el correo lo dejaba todo claro: «Sé la respuesta del concurso. Exijo mi cerveza». Así que mi deseo de permanecer en el economato se ha visto parcialmente afectado. Y digo yo, ¿es malo que la gente sepa que tienes un blog? ¿O es algo necesario, ese punto un poco vanidoso que, para qué negarlo, todos tenemos? Por una parte, es bueno saber que hay alguien al otro lado. Pero, por otra, el hecho de ser un escribiente anónimo que escribe para otros tantos lectores anónimos (al menos para mí) te permite escribir las cosas con más libertad (y eso que soy comedido), pues no te ves forzado a decir cosas que no quieres decir.

No, ni dejo esto (¡lo siento!) ni tengo pensado clorarme para seguir escribiendo en otro blog desde una nueva situación de economato. Aunque, ahora que lo pienso...

En cualquier caso, lo peor de todo es que me va a costar una cerveza.

sábado, 13 de octubre de 2007

Maestros del marketing


Gran acontecimiento en el Circo Wonderland
El famoso artista M. J. (no, no es María Jiménez, fíjate en el artículo masculino. No, tampoco es Mick Jagger. Exacto, ése sí) estará firmando ejemplares de su último sencillo esta tarde en el circo Wonderland, instalado en el Recinto ferial.

Reflexión del día: El lumbrera al que se le ocurrió ponerle este nombre a un circo es familia directa, seguro, del iluminado que estaba convencido de que las ventas del Mitsubishi Pajero serían un éxito aquí con semejante nombre. Del indescriptible lema hablaremos otro día.

miércoles, 10 de octubre de 2007

102-99

O de cómo el lema I love this game se hizo más real que nunca. Ésta es una situación provocada cuando el equipo favorito de tu deporte favorito le gana a todo un Memphis Grizzlies en el Martín Carpena. Nunca, hasta ayer, me vi silbando a un equipo de la NBA. Pero lo que nunca había pensado es que el Unicaja se podría imponer (aunque sea por tres puntos) al equipo de los Gasoles, Navarros y compañía. Sí, sí, los Grizzlies serán de lo peorcito de la NBA, están en pretemporada y mil cosas más (el cambio de moneda desconcentra, argumentará alguno), pero los nuestros tuvieron que hacerse a las formas de los estadounidenses (por ejemplo, línea de tiros de tres, pasos, tiempos muertos y cuartos más largos). Pero se adaptaron tan bien que ganaron. Y al final eso es lo que cuenta, ¿no?
¡Saludos!

lunes, 8 de octubre de 2007

León, qué hermosa eres...

Y qué lejos te han puesto. La semana pasada, lo que parecía que iba a ser un aburrido viaje académico terminó convirtiéndose en una especie de road movie con escasa acción pero numerosos momentos divertidos. El viaje, un verdadero horror con tantos kilómetros uno detrás de otro y tantos litros y litros de agua. Lo bueno, que tras la carretera venían las paradas gastronómico-culturales. Muy bonita León, sí señor, y muy buena comida. Lo mismo digo de Toledo, Rueda y Medina del Campo, de donde se adjunta documento gráfico (concretamente, del Castillo de la Mota). Espero que cuando haya que volver, por lo menos, haga mejor tiempo.
No quiero terminar este mensaje sin agradecer la labor realizada por la Guía Campsa. ¡Gracias! Sin ella, seguría perdido todavía por la M 50.
¡Saludos!

jueves, 27 de septiembre de 2007

Querida lonchera:*


Me cuesta creer que hayamos estado juntos casi casi dos años. Cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando te localicé, en el fondo de un armario, donde dormías el sueño de los justos porque yo creía que nunca sería "uno de ésos que tiene que comer en el trabajo". Pero ahí estabas tú, esperando pacientemente a que algún día pudieras cumplir el objetivo que te marcaste cuando saliste de Honk-Kong o de Taipei o de yo qué sé dónde (que ésa es otra, en todo este tiempo no he podido saber de dónde procedes realmente). Cuántos días juntos, ¿verdad? Cuantos momentos compartidos, algunos de ellos malos, pero siempre has estado ahí. Incluso después de aguantar que durante algunos días te cambiara por La Otra, como tú la llamas, esa lonchera tan moderna y tan colorida que me trajeron de Londres. Pero cuando volví a ti, ahí estabas, despechada, pero ni siquiera un mínimo reproche salió de tu cremallera.


Creo que algo has oído ya. Pues sí, el viernes se acabó todo. Dejo este trabajo, volveré a tener algo más de libertad de horarios y podré comer en casa. Sé que te lo han comentado el resto de loncheras de la oficina y que en el fondo te alegras, que estabas ya cansada de tanto madrugar y de tirarte siempre medio día sola en el maletero del coche.


Gracias por conservar las lentejas y demás platos y por soportar mancharte tú para que no me manchara yo (o mi coche). A partir del viernes, se me olvidó comentarte, tendrás que compartir armario con La Otra. Ya verás cómo te terminas llevando bien con ella.


Que sigas bien,




P.D.: Por cierto, mañana tocan fideos de arroz con verduras y albóndigas. Son dos tuppers que están en la nevera, pero ya te los doy yo por la mañana.

*lonchera (del inglés lunch). Dícese del recipiente que se emplea para transportar la comida. Dícese también de la bolsa negra de asas que he usado durante dos años día sí día también para llevar la comida a la oficina.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

¿Lo qué?


Breve manifiestación para comunicar que sigo vivo, que septiembre como siga a este paso me va a llevar por delante y que, por fin, han dicho algo sobre el "festival" AV 2007. Y para lo que han dicho, mejor que se hubieran callado, porque vaya tela los grupos que han anunciado: Rihan Sheehan, Chin Up Chin Up y Fridge. Famosos, ¿verdad? Vamos, fijo que ni sus padres saben que tienen un grupo. Y las canciones que cada uno de estos grupos tienen en sus respectivos Maiespeis no dicen mucho a favor ni de ellos ni del figura al que se le ha ocurrido traerlos. Y sí, hace falta un toque de genio y mucho valor para moverse en la dirección opuesta. Pero para esto, mejor dejar que nos lleve la corriente. Queda, de todas formas, un poco de esperanza: abajo, en chiquetito, dice "Avance de programación". Todavía estamos a tiempo de poder quitarle las comillas a "festival". Seguiremos informando.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Depresión pre postvacacional

Queridos todos:
Volvemos a la cruda realidad del mes de septiembre, mes lleno de alicientes donde los haya... (estoy siendo irónico, claro). De todas formas, que me quiten lo bailao (no mucho), lo visitao (algo más) y lo bañao (de eso sí). Mi mes de agosto, por fin después de yo qué sé cuántos años, ha sido realmente un mes de no hacer naaaada. Y lo bien que se siente uno sin hacer nada, ¿verdad? Lo malo es que mi cuerpo, el martes o miércoles pasados, se dio cuenta ya de que algo se barruntaba: agosto tocaba a su fin, lo cual, horror, quiere decir que se avecina la vuelta al cole y a la oficina y a los madrugones y al hastío. De ahí que mi depresión postvacacional se haya adelantado y se haya convertido en una depresión previa a sí misma. Qué malito estoy. Pero lo peor de todo es que me espera un mes de septiembre a g o t a d o r. De verdad, no es por quejarme, pero me da a mí que ni clorándome voy a ser capaz de hacer todo lo que tengo que hacer este mes. Si hay algún alma caritativa que desee echarme una mano, que se manifieste.
Por lo demás, todo muy bien, la feria la sobreviví este año sin grandes dificultades (es lo que tiene ser moderadamente feriante), la estancia en La Rioja fue de lo más grata y mis repetidas, casi enfermizas, visitas a la playa han hecho que esté ahora más cerca del mulatismo que de la raza aria. La envidia que voy a dar mañana en la oficina, jeje. De lo segundo os contaré, per farla breve, que se limitó a dormir, comer y visitar. Un castigo para el cuerpo, vamos. Gracias a la tranquilidad excesiva de Muro en Cameros (donde en invierno viven sólo dos familias), las noches fueron verdaderas curas de sueño. De la comida poco se puede decir con palabras, sólo que cada vez que nos sentábamos a la mesa parecía eso una Última cena detrás de otra. Y de las visitas, que han tocado el lado rural (he visto unos hayedos fabulosos, los paisajes eran realmente bonitos y he visitado un pueblo, Avellaneda [cf. imagen 1], que lleva ya más de treinta años abandonado -un poco desolador, pero interesante-) y el urbano (estuvimos en Nájera, Cañas, Santo Domingo de la Calzada, Leiva, Haro, Logroño y Elciego, más la visita del último día a Bilbao, donde tuvimos el enésimo encontronazo con el sector servicios bilbaíno [no me gusta generalizar, pero me lo están poniendo a huevo...]). En definitiva, seis días más que divertidos, que espero que se repitan en próximas convocatorias. ¡Ah! Me sirvieron también para descubrir ya empíricamente que el año que viene lo que quiero absolutely hacer es el Camino de Santiago. Para mi cumpleaños (uno de las pocas cosas buenas que presenta el mes corriente) ya me he pedido un podómetro y una guía. No soy fiebre yo cuando me lo propongo, no.
Por lo demás, el resto de mis días los he dedicado a ponerme a remojo, tanto que juraría que he menguado unos centímetros y todo. Pero es que han hecho unos días de playa por aquí im presionantes en (de Oeste a Este) Tarifa, Cala de la Sardina, Marbella, Fuengirola, Málaga y Maro. De verdad.

Volvemos a la cruda realidad del currante pluriempleado. Pero hasta octubre. A partir de ahí, seré currante a secas. Y desde marzo o por ahí, funcionario. Qué ganas de que llegue eso. Que tengan buen principio de mes. Y no le griten a sus jefes, que ellos también preferirían seguir de vacaciones.

P.D.: Una caña para quien sepa qué monumento es el de la imagen 2. Pero tiene que venir aquí a por ella, claro.

jueves, 16 de agosto de 2007

Enferiao

Buenas noches a todos:

Como, en respuesta al comentario del querido combloguero Danilac del mensaje anterior, el abajo firmante es aburridamente analógico en su tiempo libre y no entiende ni de Wiis, Plaisteichons ni Mega Drives (bueno, de eso último un poco, que para eso tuve una), aquí es donde he pasado hasta la presente dos noches. Y en la Feria del Centro, dos sobremesas. No han estado mal, por cierto.
Otra cosa. Ahora sí se cumple mi amenaza: desaparezco del espacio virtual durante una semana, que el sábado tiro para La Rioja. Si alguien quiere algo de allí, que se manifieste asap. ¡Saludos!
P.D.: No dejen de pasarse por el blog de Tiri, que tiene una canción de los Arcade Fire en directo muy chula.

jueves, 9 de agosto de 2007

Trabajando hasta en vacaciones

Es más que evidente que no soy un uomo di parola. Tanto decir: Que me voy de vacaciones, que no volveré hasta tarde, sean buenos, and so on, y resulta que llevo un ritmo de actualizaciones superior a la media de la vida de esta bitácora. En otro orden de cosas, llevo tres días levantándome al alba, cosa que me gusta bastante poco en los días normales, pero menos aún en vacaciones. El caso es que un análisis de sangre, frustrado hasta esta mañana, ha sido el causante. Pero también, gracias a él, he hecho de Revisor Sin Fronteras en pleno centro de la ciudad. Cuando esta mañana el abajo firmante, con el brazo medio dormido aún por el pinchazo, entró a la calle del Marqués de Larios, ya entoldada y con los farolillos listos para la Feria (cf. imagen 1) para ir en busca de Casa Aranda (donde ponen unos de los mejores churros de Málaga) a disfrutar de la única ventaja que tienen las analíticas (el desayuno posterior), no sabía que iba a terminar echando una mano a uno del Ayuntamiento en la revisión de los textos que han puesto en la portada de la Feria del centro (cf. imagen 2), que comienza mañana viernes por la noche. Así que he estado durante un rato jugando a encontrar las comas de los vocativos, las tildes, los signos de exclamación e interrogación de apertura y cierre. Y me lo he pasado en grande. Con lo que se divierte uno...

Pues sí, desde mañana, de Feria. Pero por la mañana no faltará un poquito de playa. Como esté la mitad de buena de lo que estaba hoy no va a haber quién me saque del agua. Me tomaré una copita de Cartojal a vuestra salud, eso sí. Volvemos pronto. Hasta entonces, ¡que sigan bien!