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jueves, 31 de enero de 2008

Como oro en paño

Buenas tardes a todos:
Recién salí de la última clase de un cursito sobre ortotipografía (usos de negritas, cursivas, mayúsculas, minúsculas, versalitas, puntos, comas, puntos y comas, dos puntos, exclamaciones, etcétera) que empecé a dar la semana pasada. Sé que el tema puede parecer lo menos interesante del mundo después del cultivo intensivo del champiñón en Siberia, pero cuando uno es friki tiene que serlo hasta el final. Pues bien, a la hora de despedirme de los niños, una alumna me ha comentado que le ha interesado mucho la asignatura, y que dos que la hicieron el año pasado le dijeron: «Guarda el material que dé Dickinson como oro en paño, que luego te vendrá bien». No sé qué hay de cierto en todo ello, pero a mí me ha arreglado lo que queda de día. Y es que, comprobado una vez más, hay veces que con una única frase se te quitan de repente todos los sinsabores que deja este trabajo (y que tampoco son tantos, para qué engañarnos). Total, que estoy contento. Y quería compartirlo con vosotros. ¿Os ha pasado algo similar alguna vez?
¡Saludos!

jueves, 8 de noviembre de 2007

Llamadme Rocco

He estado liado estos dos últimos días con la traducción más peculiar que he hecho nunca. No, no es ni un antivirus de ultimísima generación ni es un desengrasante con espuma activa y ni siquiera un móvildelamuertesuperavanzado, sino que he traducido del italiano al español el «Cómo se rodó» de una película de contenido para adultos. Cuando decimos contenido para adultos no nos referimos a que en ella se hable del Euribor o del cambio climático, sino que se ve poca ropa y mucha carne (pero mucha, mucha). El caso es que la he traducido desde el DVD directamente, porque no había texto escrito, lo cual me ha llevado muuuchas horas por varios motivos, a saber: el sonido era infame, el director tenía frenillo y no se le entendía bien y, por último, uno pretende ser profesional pero a veces no puede evitar distraerse.
En definitiva, una experiencia novedosa que me ha permitido aprender expresiones digamos curiosas en italiano y divertirme buscando equivalentes que suenen igual de naturales (y brutos a veces) en español (os pongo solamente una de las frases, de las más cándidas por lo demás: «Oh, sì, sono la tua vacca, la tua troia porcona»).
Una vez realizada esta tarea, se concluye pues que tengo algo en común con Rocco Siffredi. No seáis mal pensados, que no van por ahí los tiros: los dos hemos vivido, en algún momento de nuestra carrera, del porno. ¡Y a mucha honra!
Que sigan bien.

P.D. 1: Sí, los comentarios del tipo «Si traducir porno es muy fácil, los gritos son iguales en todas las lenguas» los he escuchado ya muchas veces esta semana. Y es una leyenda urbana, que la película parece tener hasta trama y todo (aunque a fin de cuentas sea una excusa).
P.D. 2: Por razones obvias, hoy no hay foto, que no quiero que me cierren esto.
P.D. 3: La canción del día: no puedo quitarme de la cabeza la banda sonora del «Making of». ¿Es grave? ¿Será que me estoy convirtiendo en un obseso?

lunes, 16 de abril de 2007

En el principio fue la palabra

Saludos a todos:
Sí, lo sé, hace mucho tiempo que no actualizo. Pero, ¿acaso alguien más lo sabe? ¿Es que lee esto alguien? Bueno, el caso es que, por fin, me decido a escribir algo, por lo menos para no dar argumentos a los que dicen que tengo esto abandonado. Esperarsen a que me dé por escribir todos los días...
¿De qué va esto hoy? De palabras ¿Por qué? Básicamente, porque sí. Junto a esta razón llena de talante dialogante hay otras más, accesorias pero igual de decisivas, a saber: porque vivo de las palabras, así que por qué no empezar a hablar ya de ellas, y porque la semana que viene, el 23 de abril, es el Día del libro, por lo que, a falta de un Día de la palabra, se celebrará convenientemente como así fuera.
Ha lanzado la Escuela de Escritores una bonita iniciativa, consistente en apadrinar palabras, preferentemente en desuso, para que no desaparezcan. Y allá que han ido cienes y cienes de personas a apadrinarlas. Servidor, cómo no, no podía ser menos, así que se ha hecho una listilla con las palabras que se propone apadrinar. Original, lo que se dice original, no soy, pero por lo menos diré cuáles he seleccionado, y por qué. Allá van:

1.ª merdellón
No es precisamente fácil de definir. Viene a ser más o menos la persona con poco estilo, vulgar y grosera, pero no es exactamente eso.
Por qué la he elegido: Porque es propia de Málaga. Para que sigamos manteniendo las palabras propias de la tierra de cada uno, que ayudan a dar brillo y sonoridad a la lengua.

2.ª brísol
En algunas zonas de Andalucía, guisante.
Por qué la he elegido: Porque la decían mis abuelos. Para que no olvidemos que la lengua es nuestra, sí, pero que antes de llegar nosotros hubo muchos más que la utilizaban.

3.ª desguince
Una de sus acepciones: esguince
Por qué la he elegido: Porque, probablemente, es la palabra que me dio la mejor lección lingüística de mi vida, toda una cura de humildad. Si a su forma “anómala” se une el que se asocia a personas de escasa formación, ahí tenemos un aparente barbarismo. Decimos “aparente” porque es tan correcta como “esguince”, aunque menos preferida. Para que no caigamos en el profundo error de pensar que lo que no sabemos no existe. Idéntica lección me dio “almóndiga”.

4.ª honradez
Cuenta mi jefe la historia de un profesor suyo que decía que había que distinguir entre “honradez” y “honestidad”. La primera va de cintura para arriba, mientras que la segunda comprende de cintura para abajo (de ahí lo de “proposición deshonesta”).
Por qué la he elegido: Porque, por influencia del inglés “honesty”, casi ha desaparecido la palabra honradez. Para que, sin llegar a ser extremistas, defendamos la identidad de nuestra lengua frente a otras.

5.ª tresbolillo
Tiro de DRAE: “a, o al, ~. 1. locs. advs. Dicho de colocar plantas: En filas paralelas, de modo que las de cada fila correspondan al medio de los huecos de la fila inmediata, de suerte que formen triángulos equiláteros”.
Por qué la he elegido: Porque es de las últimas palabras que he aprendido. Porque me encanta cómo suena. Porque es maravilloso poder seguir aprendiendo palabras de tu propia lengua cada día que pasa.

Propósito cumplido. No me queda ahora más que velar por que no se pierdan.
Saludos a todos y feliz Día del libro (por cierto, también es san Yorch).

P.D. 1: Tiri, gracias por escribir (eres el manifestante más activo). Danilac, a ver cuándo te animas.
P.D. 2: Pregunta retórica (o no): ¿Qué palabra apadrinaríais?