Eso de empezar el día del santo de uno a las ocho y media, con una fruta en el cuerpo y medio en pelotas (para nadar, no me sean mal
¡Feliz día del libro a todos!
P.D.: En la próxima actualización hablaremos de cine. Prometido.
El blog menos actualizado de la Red
que un solomillo de buey a la salsa de enebro para celebrar un aprobado en un examen. Y si se acompaña de un timbal de centollo, una lubina a la parrilla y un pastel de turrón, mejor. Y mucho mejor si el día acompaña y el marco, la Escuela de Hostelería de La Cónsula, también. De este mensaje, queridos lectores, se desprende que aprobé el jueves pasado. ¡Muchas gracias por los envíos de energía positiva!
Así estoy desde hace un par de horas. Mañana me examino, por fin, de lo mío, y estoy ya deseando, por una parte, que llegue el momento, por otra, que no llegue y, por otra, que pase. El caso es que me espera una tarde ajetreada, porque son varias las cosas que me quedan por preparar para mañana y poco el tiempo de que dispongo. Y lo que llevo peor, como algunos saben, es el número del trapecio, que parece ser que se me ha atragantado, así que me marcho a ensayar un poco.
Desde ese momento hasta abandonar la pubertad, no hubo cumpleaños, santo ni Reyes en el que no se acordaran de "mi colonia 'favorita'". Lógico, llegué a aborrecerla, pero terminé haciéndome con el kit completo, que incluía la colonia de marras, el desodorante, after shave (para qué querría yo uno con la poca barba que tenía) y su neceser y todo.
Uno no es, la verdad, de mancharse excesivamente. Pero, si me tengo que manchar, claro, tiene que ser siempre o cuando estreno algo o en el día de la semana que más tarde llegue a casa, para poder lucir la mancha durante más horas.
El caso es que desde que soy monoempleado vivo en ocasiones más agobiado. Eso es durante la semana, que apenas me queda tiempo para respirar. Y el apagón digital de mis fines de semana hacen el resto. Al trabajar casi constantemente con una computadora, las ganas de ponerme delante de una de ellas cuando no tengo que trabajar se reducen drásticamente. Así que mi silencio se ha debido al exceso de trabajo de lunes a viernes y el déficit de entusiasmo blogueril los sábados y domingos. Ah, y mi crisis creativa, que últimamente estoy que no sé de qué hablar.
En estos días no ha sucedido nada especialmente relevante, salvo que el abajo escribiente participó (y culminó) la VII Travesía al Arco Central Calizo, que no es otra cosa que una cumbre de 150 masoquistas que se celebra todos los noviembres (desde hace siete) para peinar el arco ya mencionado, que se encuentra en Alfarnate, en la provincia de Málaga. 40,84 kilómetros del ala recorridos en unas doce horas (con salida antes de las claras del día y vuelta ya de noche). Una experiencia inolvidable (en parte por las agujetas del día siguiente) que espero volver a repetir el año que viene. Adjunto una foto para que veáis que el término senderismo se queda largo para esta tortura, porque de sendero, lo que se dice sendero, poco había. Y, gran novedad para este blog, aparezco en la foto de marras, aunque de espaldas, que de todos es sabido mi celo por mi economato.
Y qué lejos te han puesto. La semana pasada, lo que parecía que iba a ser un aburrido viaje académico terminó convirtiéndose en una especie de road movie con escasa acción pero numerosos momentos divertidos. El viaje, un verdadero horror con tantos kilómetros uno detrás de otro y tantos litros y litros de agua. Lo bueno, que tras la carretera venían las paradas gastronómico-culturales. Muy bonita León, sí señor, y muy buena comida. Lo mismo digo de Toledo, Rueda y Medina del Campo, de donde se adjunta documento gráfico (concretamente, del Castillo de la Mota). Espero que cuando haya que volver, por lo menos, haga mejor tiempo.
Queridos todos:

Cerrado, lo que se dice cerrado, no va a estar del todo, pero, vamos, no cuente, estimado público, con actualizaciones diarias. Si alguien quiere dar conmigo durante el mes de agosto, que me busque por las playas de Torremolinos, Fuengirola, Maro o Tarifa y adyacentes (pero buscadme en el agua, no en la toalla). O por la Feria de Málaga. O por La Rioja y Bilbao. Si nos vemos por alguno de estos sitios será señal de que ambos estamos disfrutando.
Volvemos en septiembre. O antes. O un poco después, pero volvemos. Hasta entonces, sean felices y báñense mucho.
¡Un abrazo!
Buenas tardes a todos: