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miércoles, 23 de abril de 2008

Un libro, una rosa, una traducción y unas clases

Buenas tardes a todos:

Eso de empezar el día del santo de uno a las ocho y media, con una fruta en el cuerpo y medio en pelotas (para nadar, no me sean mal pensados) no podía ser buen presagio. "¿Vas a hacer algo especial hoy?", me han preguntado algunos. Hombre, si por especial se entiende salir pitando para tutorías e ir terminando una traducción horrible y estar almorzando delante de la computadora a escasamente un minuto de empezar las dos primeras horas de clase, tras las que vendrá una hora y media más (con teletransporte incluido, pues la última es en el centro), entonces va a ser especialísimo. Me queda el consuelo de que a las seis y media habrá empezado oficialmente mi santo, así que por lo menos lo podré celebrar durante unas horas. Y me autorregalaré un libro al que ya le he echado el ojo, por eso de seguir las costumbres de todos los años.
¡Feliz día del libro a todos!

P.D.: En la próxima actualización hablaremos de cine. Prometido.

martes, 18 de marzo de 2008

Nada mejor

que un solomillo de buey a la salsa de enebro para celebrar un aprobado en un examen. Y si se acompaña de un timbal de centollo, una lubina a la parrilla y un pastel de turrón, mejor. Y mucho mejor si el día acompaña y el marco, la Escuela de Hostelería de La Cónsula, también. De este mensaje, queridos lectores, se desprende que aprobé el jueves pasado. ¡Muchas gracias por los envíos de energía positiva!
P.D.: Tengo cámara nueva. He aquí una foto del día del estreno.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Atacaíto

Así estoy desde hace un par de horas. Mañana me examino, por fin, de lo mío, y estoy ya deseando, por una parte, que llegue el momento, por otra, que no llegue y, por otra, que pase. El caso es que me espera una tarde ajetreada, porque son varias las cosas que me quedan por preparar para mañana y poco el tiempo de que dispongo. Y lo que llevo peor, como algunos saben, es el número del trapecio, que parece ser que se me ha atragantado, así que me marcho a ensayar un poco.
Queridos lectores todos (incluso los que envían mensajes de spam): acuérdense de enviarme energía positiva mañana jueves, a eso de las diez de la mañana. ¡Mil gracias!

lunes, 3 de marzo de 2008

¿Predestinado?

Buenas noches a todos:
Ahora empiezo a entenderlo todo. Hace muchos años, en una época oscura de mi pasado (que no debería airear aquí, por si acaso), cometí el craso error, qué inmaduro era, de comentar en mis círculos más cercanos que me gustaba la colonia Boston Man. Desde ese momento hasta abandonar la pubertad, no hubo cumpleaños, santo ni Reyes en el que no se acordaran de "mi colonia 'favorita'". Lógico, llegué a aborrecerla, pero terminé haciéndome con el kit completo, que incluía la colonia de marras, el desodorante, after shave (para qué querría yo uno con la poca barba que tenía) y su neceser y todo.
El viernes pasado se cerró el círculo: Me han concedido una beca para investigar en la ciudad homónima de la colonia el curso que viene, para ser más concretos, en Harvard. Queda claro, pues, que la colonia de Puig no hacía más que mandarme señales, pero yo, infeliz, las desprecié. A partir de ahora, prometo estar pendiente de tales señales olfativas. Por cierto, que últimamente la colonia que uso se llama Very Irresistible, por lo que la fiabilidad de este nuevo método de adivinación es más que cuestionable.

viernes, 1 de febrero de 2008

Mi beca en un pozo

«Lamentamos comunicarle que su solicitud no ha superado el proceso de preselección». Y se quedan tan tranquilos. Este mensaje me lo acabo de encontrar en la página web de Fulbright (aka 'Brillo total') en respuesta a mi solicitud para estudiar durante seis semanas en Nueva York. Ya sé que no se puede tener todo (y no aspiro a eso), pero cada vez se hace más evidente que tienen que ir incluyendo en los baremos el factor ilusión. Y en eso no me gana nadie. Y para demostrarlo, señores de Fulbright, me presto a someterme a la prueba del bolígrafo. Eso sí, tengan ustedes en cuenta que el año que viene la vuelvo echar (y será la cuarta vez). Si no me la dan por ser mediocre, por lo menos que sea por insistente.

He dicho.


P.D.: Para todos vosotros (incluidos los señores de Fulbright, que se note que no soy rencoroso): ¡Buen fin de semana!

miércoles, 30 de enero de 2008

Ni muerto ni de parranda

Eso. Que estoy bien (bueno, con la rodilla fastidiada, pero eso no me impide usar el teclado), que mil perdones por este silencio (tómenselo algunos como una tregua) y que a la próxima avisaré, pero es que ando un poco liado. Enero está siendo (bueno, ha sido, que esto está ya finiquitado) un tanto estresante, con más clases que nunca y un examen de los gordos en puertas: las oposiciones que me permitirán ser un funcionario hecho y derecho. Pero de eso ya les iré contando.

Por lo demás, todo bien, saliendo de vez en cuando al campo, nadando, escuchando música (sé que falta la segunda parte de los discos de 2007; llegará), haciendo un viajecito corto (también llegará la crónica veneciana) y yendo al teatro (a ver La cama, de Teatro en el aire, una obra de teatro sensorial absolutamente recomendable; no dejen de verla pues).
Y poco más que contar. Que los Reyes vinieron con muchas cosas, entre otras con el regalo que me echaron en el blog de Deka (viajecito a Roma el fin de semana que viene), y que, si tienen tiempo y ganas, les recomiendo que le echen una oreja al primer podcast del Iconoclasta Cansino (que no es otro que mi álter ego musical), 41 minutos de buena música. Y en el caso de que no os entusiasme, por lo menos podréis meteros con criterio con la música que escucho.
Que sigáis bien. ¡Saludos!
P.D.: En el próximo podcast habrá algo de este señor. ¿Alguna preferencia?

miércoles, 12 de diciembre de 2007

La mancha teleplástica

Uno no es, la verdad, de mancharse excesivamente. Pero, si me tengo que manchar, claro, tiene que ser siempre o cuando estreno algo o en el día de la semana que más tarde llegue a casa, para poder lucir la mancha durante más horas.
Tenía que pasar, por tanto, que me manchara hoy (esta vez por la segunda de las razones). El Minute Maid Duo [sic] frutas Mediterráneo que tengo al lado del teclado (riéndose a abrefácil abierto el muy) ha sido el culpable. Así que toca pasar la tarde y parte de la noche con tan bella mancha (que, por lo demás, está en uno de los colores menos disimulables del jersey). Aunque lo mismo nos encontramos ante una revelación en forma de mancha, como las caras de la Virgen que se manifiestan a través de las tostadas, o ante la versión malagueña (y revisitada) de las caras de Bélmez.
Seguiremos informando.

P.D.: Sí, lo sé que esperáis toooodos ansiosos el reporte de Venecia. En cuantito me deslíe me manifiesto al respecto.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Quien avisa...

Menos mal que no hice caso a Deka ni a mi yo interno, que clamaban para que mi yo corpóreo retiraran la leyenda «El blog menos actualizado de la Red» que reza debajo del Hapax Legomena habida cuenta del ritmo de actualizaciones que había ido cogiendo esto. Gracias a que no me hice caso, el sufrimiento por faltar a mi irregular cita con mi puñado de lectores (pocos, pero bien avenidos, qué hay mejor que eso) ha sido menor, porque por lo menos no estaba la carga de estar faltando a la verdad.
El caso es que desde que soy monoempleado vivo en ocasiones más agobiado. Eso es durante la semana, que apenas me queda tiempo para respirar. Y el apagón digital de mis fines de semana hacen el resto. Al trabajar casi constantemente con una computadora, las ganas de ponerme delante de una de ellas cuando no tengo que trabajar se reducen drásticamente. Así que mi silencio se ha debido al exceso de trabajo de lunes a viernes y el déficit de entusiasmo blogueril los sábados y domingos. Ah, y mi crisis creativa, que últimamente estoy que no sé de qué hablar.
En estos días no ha sucedido nada especialmente relevante, salvo que el abajo escribiente participó (y culminó) la VII Travesía al Arco Central Calizo, que no es otra cosa que una cumbre de 150 masoquistas que se celebra todos los noviembres (desde hace siete) para peinar el arco ya mencionado, que se encuentra en Alfarnate, en la provincia de Málaga. 40,84 kilómetros del ala recorridos en unas doce horas (con salida antes de las claras del día y vuelta ya de noche). Una experiencia inolvidable (en parte por las agujetas del día siguiente) que espero volver a repetir el año que viene. Adjunto una foto para que veáis que el término senderismo se queda largo para esta tortura, porque de sendero, lo que se dice sendero, poco había. Y, gran novedad para este blog, aparezco en la foto de marras, aunque de espaldas, que de todos es sabido mi celo por mi economato.
No me enrollo, que hoy tengo el barroco subido y creo que me he pasado ya de farragosismo. Que tengan una buena semana. Y gracias por seguir estando ahí.

viernes, 26 de octubre de 2007

Los 300

No me refiero a la película, que conste, sino a los 300 euros que he logrado atesorar desde el 6 de enero del corriente. Qué poco gana este hombre, pensaréis. No, no es eso (bueno, sí, pero no viene al caso). Paso a explicarlo:

Corría la tarde del día seis de enero. Tetería de la calle san Agustín. La noche empezaba a cubrirnos con su oscuro manto.... Se nota un poco que éste no es mi estilo, ¿no? A ver si éste sí: Tras la fiebre consumista de las Navidades, over a coffee, unos amigos me contaron un curioso juego que os puede llevar a la risa pero a saber si al final lo termináis haciendo. Consiste en buscar un algo que te quieras comprar pero que realmente realmente no necesites. Ése es el objetivo. La forma de llegar a él: ir guardando todas las monedas de dos euros que caigan en tus manos. Todas. Es una variedad del típico propósito de "Todos los días guardo un euro" pero sin tan mala sombra (no hay que quitarse de fumar ni dejar los cafeses) y con la novedad de la entrada en juego de la variable azar, que por lo menos le da un poco más de emoción. Pues bien, 150 moneditas son las que han entrado en mi bolsillo y lo han abandonado para ir a reposar a mi taza con el logotipo de cuando el MoMA estuvo en Queens. Y lo mejor de todo, no he hecho trampa. Ni siquiera esa vez que, para pagar los [censored] 1,50 euros del aparcamiento del aeropuerto, la gentil máquina tuvo a bien devolverme la vuelta, 18,50 euros, desglosados en una moneda de cincuenta céntimos y nueve (sí, nueve) de dos euros. Eso sí, todos ellos relucientes. Y sí, cuando me alejaba hacia el coche la máquina seguía riéndose la muy.

¿Mi objetivo del juego? Se me olvidaba: un viaje. Cuando empecé no sabía adónde. Ahora, sí: para el Camino de Santiago (aka Operación Vieira). Hasta julio, todavía me quedan unos meses para seguir "jugando". Pero tengo que utilizar una taza nueva, que ésta ya la tengo a rebosar. Para cumplir mi propósito, sólo queda una cosa: que no le dé a todo el mundo por hacerlo, porque entonces comenzarán a escasear las monedas de dos tanto como lo hacen los billetes de 500.

lunes, 15 de octubre de 2007

En el ex economato

Me han pillado. Hasta la fecha, sólo dos personas sabían que tenía un blog. Bueno, me conocían por fuera (y desde antes) del blog y sabían que éste era mi blog. Hasta el viernes, cuando me cazaron. Un mensaje en el correo lo dejaba todo claro: «Sé la respuesta del concurso. Exijo mi cerveza». Así que mi deseo de permanecer en el economato se ha visto parcialmente afectado. Y digo yo, ¿es malo que la gente sepa que tienes un blog? ¿O es algo necesario, ese punto un poco vanidoso que, para qué negarlo, todos tenemos? Por una parte, es bueno saber que hay alguien al otro lado. Pero, por otra, el hecho de ser un escribiente anónimo que escribe para otros tantos lectores anónimos (al menos para mí) te permite escribir las cosas con más libertad (y eso que soy comedido), pues no te ves forzado a decir cosas que no quieres decir.

No, ni dejo esto (¡lo siento!) ni tengo pensado clorarme para seguir escribiendo en otro blog desde una nueva situación de economato. Aunque, ahora que lo pienso...

En cualquier caso, lo peor de todo es que me va a costar una cerveza.

lunes, 8 de octubre de 2007

León, qué hermosa eres...

Y qué lejos te han puesto. La semana pasada, lo que parecía que iba a ser un aburrido viaje académico terminó convirtiéndose en una especie de road movie con escasa acción pero numerosos momentos divertidos. El viaje, un verdadero horror con tantos kilómetros uno detrás de otro y tantos litros y litros de agua. Lo bueno, que tras la carretera venían las paradas gastronómico-culturales. Muy bonita León, sí señor, y muy buena comida. Lo mismo digo de Toledo, Rueda y Medina del Campo, de donde se adjunta documento gráfico (concretamente, del Castillo de la Mota). Espero que cuando haya que volver, por lo menos, haga mejor tiempo.
No quiero terminar este mensaje sin agradecer la labor realizada por la Guía Campsa. ¡Gracias! Sin ella, seguría perdido todavía por la M 50.
¡Saludos!

jueves, 27 de septiembre de 2007

Querida lonchera:*


Me cuesta creer que hayamos estado juntos casi casi dos años. Cómo pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando te localicé, en el fondo de un armario, donde dormías el sueño de los justos porque yo creía que nunca sería "uno de ésos que tiene que comer en el trabajo". Pero ahí estabas tú, esperando pacientemente a que algún día pudieras cumplir el objetivo que te marcaste cuando saliste de Honk-Kong o de Taipei o de yo qué sé dónde (que ésa es otra, en todo este tiempo no he podido saber de dónde procedes realmente). Cuántos días juntos, ¿verdad? Cuantos momentos compartidos, algunos de ellos malos, pero siempre has estado ahí. Incluso después de aguantar que durante algunos días te cambiara por La Otra, como tú la llamas, esa lonchera tan moderna y tan colorida que me trajeron de Londres. Pero cuando volví a ti, ahí estabas, despechada, pero ni siquiera un mínimo reproche salió de tu cremallera.


Creo que algo has oído ya. Pues sí, el viernes se acabó todo. Dejo este trabajo, volveré a tener algo más de libertad de horarios y podré comer en casa. Sé que te lo han comentado el resto de loncheras de la oficina y que en el fondo te alegras, que estabas ya cansada de tanto madrugar y de tirarte siempre medio día sola en el maletero del coche.


Gracias por conservar las lentejas y demás platos y por soportar mancharte tú para que no me manchara yo (o mi coche). A partir del viernes, se me olvidó comentarte, tendrás que compartir armario con La Otra. Ya verás cómo te terminas llevando bien con ella.


Que sigas bien,




P.D.: Por cierto, mañana tocan fideos de arroz con verduras y albóndigas. Son dos tuppers que están en la nevera, pero ya te los doy yo por la mañana.

*lonchera (del inglés lunch). Dícese del recipiente que se emplea para transportar la comida. Dícese también de la bolsa negra de asas que he usado durante dos años día sí día también para llevar la comida a la oficina.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Depresión pre postvacacional

Queridos todos:
Volvemos a la cruda realidad del mes de septiembre, mes lleno de alicientes donde los haya... (estoy siendo irónico, claro). De todas formas, que me quiten lo bailao (no mucho), lo visitao (algo más) y lo bañao (de eso sí). Mi mes de agosto, por fin después de yo qué sé cuántos años, ha sido realmente un mes de no hacer naaaada. Y lo bien que se siente uno sin hacer nada, ¿verdad? Lo malo es que mi cuerpo, el martes o miércoles pasados, se dio cuenta ya de que algo se barruntaba: agosto tocaba a su fin, lo cual, horror, quiere decir que se avecina la vuelta al cole y a la oficina y a los madrugones y al hastío. De ahí que mi depresión postvacacional se haya adelantado y se haya convertido en una depresión previa a sí misma. Qué malito estoy. Pero lo peor de todo es que me espera un mes de septiembre a g o t a d o r. De verdad, no es por quejarme, pero me da a mí que ni clorándome voy a ser capaz de hacer todo lo que tengo que hacer este mes. Si hay algún alma caritativa que desee echarme una mano, que se manifieste.
Por lo demás, todo muy bien, la feria la sobreviví este año sin grandes dificultades (es lo que tiene ser moderadamente feriante), la estancia en La Rioja fue de lo más grata y mis repetidas, casi enfermizas, visitas a la playa han hecho que esté ahora más cerca del mulatismo que de la raza aria. La envidia que voy a dar mañana en la oficina, jeje. De lo segundo os contaré, per farla breve, que se limitó a dormir, comer y visitar. Un castigo para el cuerpo, vamos. Gracias a la tranquilidad excesiva de Muro en Cameros (donde en invierno viven sólo dos familias), las noches fueron verdaderas curas de sueño. De la comida poco se puede decir con palabras, sólo que cada vez que nos sentábamos a la mesa parecía eso una Última cena detrás de otra. Y de las visitas, que han tocado el lado rural (he visto unos hayedos fabulosos, los paisajes eran realmente bonitos y he visitado un pueblo, Avellaneda [cf. imagen 1], que lleva ya más de treinta años abandonado -un poco desolador, pero interesante-) y el urbano (estuvimos en Nájera, Cañas, Santo Domingo de la Calzada, Leiva, Haro, Logroño y Elciego, más la visita del último día a Bilbao, donde tuvimos el enésimo encontronazo con el sector servicios bilbaíno [no me gusta generalizar, pero me lo están poniendo a huevo...]). En definitiva, seis días más que divertidos, que espero que se repitan en próximas convocatorias. ¡Ah! Me sirvieron también para descubrir ya empíricamente que el año que viene lo que quiero absolutely hacer es el Camino de Santiago. Para mi cumpleaños (uno de las pocas cosas buenas que presenta el mes corriente) ya me he pedido un podómetro y una guía. No soy fiebre yo cuando me lo propongo, no.
Por lo demás, el resto de mis días los he dedicado a ponerme a remojo, tanto que juraría que he menguado unos centímetros y todo. Pero es que han hecho unos días de playa por aquí im presionantes en (de Oeste a Este) Tarifa, Cala de la Sardina, Marbella, Fuengirola, Málaga y Maro. De verdad.

Volvemos a la cruda realidad del currante pluriempleado. Pero hasta octubre. A partir de ahí, seré currante a secas. Y desde marzo o por ahí, funcionario. Qué ganas de que llegue eso. Que tengan buen principio de mes. Y no le griten a sus jefes, que ellos también preferirían seguir de vacaciones.

P.D.: Una caña para quien sepa qué monumento es el de la imagen 2. Pero tiene que venir aquí a por ella, claro.

jueves, 16 de agosto de 2007

Enferiao

Buenas noches a todos:

Como, en respuesta al comentario del querido combloguero Danilac del mensaje anterior, el abajo firmante es aburridamente analógico en su tiempo libre y no entiende ni de Wiis, Plaisteichons ni Mega Drives (bueno, de eso último un poco, que para eso tuve una), aquí es donde he pasado hasta la presente dos noches. Y en la Feria del Centro, dos sobremesas. No han estado mal, por cierto.
Otra cosa. Ahora sí se cumple mi amenaza: desaparezco del espacio virtual durante una semana, que el sábado tiro para La Rioja. Si alguien quiere algo de allí, que se manifieste asap. ¡Saludos!
P.D.: No dejen de pasarse por el blog de Tiri, que tiene una canción de los Arcade Fire en directo muy chula.

domingo, 5 de agosto de 2007

Cerrado por vacaciones

Cerrado, lo que se dice cerrado, no va a estar del todo, pero, vamos, no cuente, estimado público, con actualizaciones diarias. Si alguien quiere dar conmigo durante el mes de agosto, que me busque por las playas de Torremolinos, Fuengirola, Maro o Tarifa y adyacentes (pero buscadme en el agua, no en la toalla). O por la Feria de Málaga. O por La Rioja y Bilbao. Si nos vemos por alguno de estos sitios será señal de que ambos estamos disfrutando.
Volvemos en septiembre. O antes. O un poco después, pero volvemos. Hasta entonces, sean felices y báñense mucho.
¡Un abrazo!

miércoles, 4 de julio de 2007

Se respira (todavía)

Buenas tardes a todos:
Un breve mensaje para comunicaros que por aquí seguimos vivos, aunque el calor que ha hecho hoy roza lo inhumano. Por lo demás, todo bien, cansado porque el viernes tengo un examen que llevo esperando ya mucho tiempo, demasiado, y que podrá marcar mi vida a corto plazo por lo menos. Esperemos que salga bien. Y el sábado, 7 de julio, habrán pasado ya dos años (cómo pasa el tiempo, aunque suene a tópico) desde que El Niño de la Tesis (es decir, el abajo firmante) defendiera su tesis doctoral y lograra la vuelta al ruedo, dos orejas, rabo y salida por la puerta grande. A lo mejor me da por ponerme el traje de luces ese día para recordarlo, pero algo me dice que no me quepo en él (y no de alegría precisamente).
Mandadme energía positiva para el viernes a eso de las 10.30. El lunes os contaré.
¡Sed buenos!

P.D.: Adjunto cartel del aconteciento académico-taurino. Qué recuerdos...

lunes, 11 de junio de 2007

Quando si prova a uscire dal tunnel dell'alcol

Saludos a todos:
Pues he vuelto después de yo qué sé cuánto tiempo. Qui si procede bene, hace calor y mucho sueño por eso de estar a lunes, pero esperemos que vaya a menos. Los excesos del fin de semana han hecho que me haya pasado medio día postrado en la cama (que, como mandan los cánones, ha sido la parte del día en que no me tocaba trabajar...) por culpa de un algo malo que me ha entrado en el estómago. Así que aquí estoy, con fiebre y a base de sueroral que no hay quién se lo beba y sin poder comer hasta mañana, más seis días a base del bebedizo ya mencionado y ausencia total de cualquier cosa que no sea pollo, arroz y manzana (voy a parecer la de La vida secreta de las palabras). Lo que yo daría aunque sea por una tortilla francesa...
Por lo demás, terminé por fin de leerme el último libro de la gran Rossana Campo, Più forte di me, e hice la reseña preceptiva, que pondré a continuación y me han publicado en la página web de su editorial, Feltrinelli. Me dieron las tantas escribiéndola en italiano (aunque con un poco de postedición) la semana pasada, pero ha merecido la pena. A quien sepa italiano se la recomiendo encarecidamente; a quien no, también, previo paso por un curso exprés de lengua (cualquiera menos ése de «L'italiano è molto facile e divertente»). Os dejo con la reseña de marras. Que tengan una buena semana.

Più forte di me certo che non è un libro simpatico, da leggere comodi scoppiando a ridere. È un libro che ci fa sentire la sofferenza e la difficoltà nei rapporti. Anche se alla fine del tunnel si può avere la speranza che ci sia la luce, il percorso attraverso le sue 276 pagine fitte fitte non è facile né per i personaggi né per noi lettori, il che non vuol dire che non ci siano dei momenti pieni di umanità e buon umore e speranza. Non scopriamo niente di nuovo se diciamo che Rossana Campo scrive dei dialoghi come nessuno. Ma qui c’è qualcosa che cominciava già a uscire nei suoi ultimi romanzi (per esempio, L’uomo che non ho sposato e Duro come l’amore) e che qui è ancora più evidente: il dialogo della protagonista con se stessa. I suoi pensieri duri e sinceri, e poi incontriamo le parole dei personaggi riempiono lo spazio della narrazione e finiscono all’improvviso. La realtà sembra schiacciare i tentativi di volo, e le cose in Più forte di me non sono come dovrebbero essere (o vorremmo che fossero), ma sono come sono. Per quello, gli elementi primordiali che stanno nella vita dei personaggi del romanzo sono così basici: l’amore e il sesso, la rabbia, le ferite, la gelosia e il raccontarsi e raccontare e stare aggrappati alla propria storia per sopravvivere. La gioia, si cerca nell’alcol, che pare l’unico appiglio alla vita, forse perché una bottiglia tace e non giudica e non rimprovera e sembra trasformare le cose. Ed è così radicale il soffrire della protagonista che alla fine la solita domanda che noi lettori ci facciamo quando leggiamo i romanzi di Rossana Campo (quanto c’è di vero qui?) non importa più e non lo vogliamo sapere: alla fine ciò che si impara è che quando le cose sembrano andare male veramente, ma veramente male, bisogna tenere duro, e che se si ha il coraggio di andare avanti, con pazienza e molto coraggio (e niente vergogna!) si può uscire.Per quanto riguarda la scrittura di Campo, possiamo dire —e non esageriamo— che c’è il meglio di tutta la sua opera: ci sono dei ricordi dell’infanzia come in In principio erano le mutande e Il pieno di super; ci sono i riferimenti alla pazzia ci fanno pensare a Sono pazza di te; le esperienze amorose distruggono i personaggi (come nell’Attore americano); e i dialoghi sono così agili, diretti e sinceri come quelli di Mai sentita così bene. I personaggi soffrono, sì, ma vivono! i personaggi in realtà hanno voglia di vivere, di amare, di girare pagina e ricominciare, anche se sanno già che probabilmente andranno di nuovo al tappeto. La cena preparata dal suo amico Fred negli ultimi capitoli secondo me è dei migliori pezzi mai scritti dalla grande Rossana Campo. C’è un lato negativo nel Più forte? Sì, che dopo averlo letto pensi che ora dovrai aspettare un bel po’ per leggere il prossimo. E che anche queste 276 pagine fitte fitte sono passate in fretta e le hai divorate in pochi giorni. Resta la curiosità e l’attesa di sapere cosa ci racconterà.Per finire, un consiglio per i lettori: il libro è diviso in tre parti e vi consiglio di fermarvi almeno per un giorno alla fine di ogni parte. Così non solo il romanzo dura di più, ma potrete entrare meglio dentro la storia, e fare vostra la filosofia di vita della Campo: che nella lotta giornaliera fra noi e la sofferenza e i casini possiamo farcela. Oh ragazzi, è molto più efficace di tante pillole questo libro, ve lo garantisco.


P.D. 1: Pregunta de la semana: ¿Escuchasteis las canciones de Alice Russell? ¿Y bien?
P.D. 2: Qué contento estoy desde que dejan los programas de Música es tres en su página web.

jueves, 8 de marzo de 2007

Feliz Año Nuevo


Saludos a todos (¿hay alguien ahí?):
Después de más de un año desde mi última manifestación en este blog, vuelvo a las andadas, con el propósito claro de o seguir o cerrarlo. Obviamente, la opción elegida de momento ha sido la primera. A saber si finalmente me desdigo...
Eso de desear un feliz año a todos en el mes de marzo es un poco raro, lo sé, pero, después de los exámenes, la sensación que me queda, aparte de nervios por los resultados, es que empieza por fin una etapa nueva. Así que qué mejor que raparme al cero, vender mis (escasos) bienes y actualizar el blog. Al final sólo he hecho lo último, pero, bueno, por algo se empieza.
No hay Año Nuevo que se precie de serlo que no lleve asociada una serie de buenos propósitos. Aquí dejo los míos:

1.º Volver a natación
2.º Actualizar el blog
3.º Dormir más (necesita mejorar)
4.º Ir mucho a la playa
5.º Sacar las entradas del Summercase
6.º Disfrutar más
7.º Ver más baloncesto (in progress)

Muchas cosas, algunas hechas y otras sin hacer aún. Se avecina un año duro si quiero cumplir todo eso. Si tardo en volver es porque estoy ocupado en cumplir mis propósitos.

viernes, 18 de noviembre de 2005

No podía ser menos que el boquerón en Londres

Sastamente, desde que el Boquerón de Londres se hizo su blog no hago otra cosa que buscar tener una bitácora. Así que no he podido ser el primero, pero a ver si puedo ser mejor que él, jaja.
¿Qué voy a poner por aquí? Pues no lo sé todavía... Permanezcan atentos a sus pantallas.